El Máster en Gestión Cultural UC3M pone broche final a la anterior edición con la asignación de las prácticas curriculares a todos sus alumnos. El programa del máster, multidisciplinar y con un enfoque claramente práctico y experimental, contempla las prácticas como un ejercicio esencial dentro de la formación en gestión cultural. La oferta de sectores de prácticas van variando de edición en edición, pero siempre se da un equilibrio respecto a la diversidad de sectores en los que el alumnado puede realizar sus prácticas. Desde museos y grandes fundaciones culturales hasta centros de creación contemporánea, espacios independientes y proyectos comunitarios: editoriales y librerías de culto, teatros y auditorios, productoras y distribuidoras, festivales, agencias y colectivos de mediación, mostrando una enorme diversidad de escalas, públicos y maneras de entender la cultura.
Cada año, muchas instituciones renuevan la oferta de prácticas con el Máster y otras tantas establecen el convenio por primera vez. Durante la edición pasada, instituciones como Eunice Producciones y Distribución, Arrebato Libros, RED teja o Espacio en blanco acogieron por primera vez a participantes del Máster. Otras instituciones como el Museo Thyssen, el Centro Dramático Nacional, La Casa Encendida o la Academia de Cine, quisieron contar una vez más con los alumnos y alumnas del Máster en sus prácticas. De estas, fue el Museo Thyssen la que acogió a un mayor número de alumnas, hasta 5, en distintas áreas del museo relacionadas con la gestión cultural.
José Luis Palacios, gestor cultural y coordinador de prácticas del Máster, señala el doble objetivo de las prácticas del Máster en Gestión Cultural: “Por un lado, que cada alumno/a pueda desarrollar en una institución externa los contenidos y herramientas que se van adquiriendo a lo largo de las clases y talleres del propio máster. Y por otro, el observar y comprobar de mutuo propio cómo los conocimientos y descripciones que se van dando en el máster son reales en las propias instituciones. Todo ello sirve a los participantes del máster en comprobar y detectar las buenas prácticas (y las malas, de las que también se aprende) en las instituciones reales».
Las prácticas se presentan como una experiencia muy enriquecedora no solo para los alumnos y alumnas, sino para las empresas que los reciben. José Luis Palacios asegura que la gran mayoría de los alumnos de la edición pasada. han tenido una experiencia muy buena, y el feedback de las empresas que han acogido a los participantes del MGC ha sido bastante positiva, con una nota media de 4 sobre 5 en valoración. Con esto se cierra la 22ªed. del Máster en Gestión Cultural, un curso que formó a 42 gestores y gestoras culturales desde la práctica amplia y real de la profesión.
