Nos encontramos con Gloria Martínez Ábalos, alumni de la 9ª edición del Máster en Gestión Cultural, para conocer de cerca una trayectoria que ha ido tejiéndose entre comunicación, cultura y acción social. Riojana de origen y formada inicialmente en Comunicación Audiovisual, su recorrido profesional la llevó a Madrid, donde ha desarrollado buena parte de su carrera. Hoy es responsable del Área de Comunicación e Incidencia política y social de Provivienda, una entidad clave en la defensa del derecho a la vivienda. Con Gloria conversamos sobre su experiencia, su día a día en el ámbito social y el papel que puede tener la comunicación a la hora de impulsar cambios reales en las comunidades.
Cuéntanos sobre ti, en qué edición del Máster participaste y por qué decidiste estudiarlo
Soy Gloria Martínez Ábalos, una chica riojana (bueno, más bien una señora ya), que llegó a Madrid hace casi dos décadas para estudiar Comunicación Audiovisual. Tras un primer arranque un poco más soñador en el que quise ser montadora de cine, y en el que pude visualizarme hasta recogiendo un Goya, aterricé, y el pragmatismo me despertó para llevarme directa a matricularme en el Máster de Gestión Cultural de la Carlos III, en su 9ª edición. Sin duda, una decisión meditada (y ahora puedo decir que muy acertada) que, hasta la fecha, solo me ha traído alegrías y grandes oportunidades, motivada por la idea de ayudar a que la gente sintiese y viviese el arte y la cultura como yo lo hacía, o como yo lo hago: desde la curiosidad constante, y desde el amor por la belleza.
¿Qué es la Asociación Provivienda, su objetivo y forma de trabajar?
Provivienda es una ONG que trabaja por el derecho a la vivienda de todas las personas, especialmente para aquellas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad. A través de una amplísima variedad de proyectos de diversa naturaleza repartidos por toda España, nos acercamos a las dificultades reales de las personas que no pueden acceder o mantener una vivienda adecuada en el mercado privado: personas mayores, jóvenes, personas en situación de sinhogarismo, personas migrantes y refugiadas, mujeres, familias monoparentales, etc., para ofrecerles alternativas residenciales sociales y asequibles, basadas en la vivienda, desde la atención centrada en la persona, para que puedan retomar o construir su proyecto de vida elegido en comunidad. En definitiva, nuestra misión es ofrecer viviendas que cambien vidas y creen comunidad.
Llevas cuatro años trabajando en Provivienda, ¿Crees que actualmente existe una vital importancia de tu trabajo y de la asociación? ¿En qué sentido?
La labor de Provivienda es vital porque el problema de la vivienda ya atraviesa en España a las clases medias (si es que queda aún algo de ellas), y es uno de los principales problemas sociales del país. Las personas que conforman y han conformado Provivienda llevan luchando por el derecho a la vivienda desde 1989, y todas y cada una de las más de 500 personas que trabajan hoy día en la entidad son imprescindibles para continuar ayudando a quienes más lo necesitan. Sin políticas públicas valientes que enfrenten el problema estructural de la vivienda, no vamos a conseguir que todo el mundo tenga acceso a una vivienda adecuada, pero al menos Provivienda, mientras siga trabajando, garantizará un hogar a miles de personas al año. Hasta la fecha, ya ha alojado a unas 166.000 personas. En este engranaje, yo solo soy un tornillo más.
¿En qué consiste concretamente tu puesto?
Actualmente soy la responsable técnica del Área de Comunicación e Incidencia de Provivienda, un Área Estratégica de la entidad, y me encargo de coordinar y acompañar a un equipazo de 8 técnicas y técnicos profesionales que desempeñan un sin fin de tareas dispares, que van desde la comunicación corporativa y campañas de sensibilización, la gestión de contenidos web y de redes sociales, la coordinación de encuentros con periodistas o gestión de entrevistas para diferentes medios o la realización de jornadas y eventos; hasta el diseño y desarrollo de grupos de discusión e informes, la elaboración de hojas de ruta de incidencia o las aportaciones legislativas o a consultas públicas, entre otras cuestiones.
Mi labor fundamental es velar por el buen desempeño de todas estas acciones, encaminadas a cumplir la visión y misión de Provivienda. Además, soy la scrum master o facilitadora del equipo, y favorezco que «las cosas pasen», para cumplir diariamente con los compromisos requeridos por nuestra responsable de equipo. Junto a ella, planifico el trabajo del Área, y marcamos prioridad, sin perder de vista el foco u objetivo anual, que nos guía como un faro para que no perdamos de vista lo importante.
¿Cómo es tu día a día en el trabajo?
Por suerte, muy dinámico. Trabajamos con una reinterpretación de la metodolgía Agile y, gracias a este procedimiento, tenemos muy claro el marco y la prioridad para alcanzar los hitos quincenales (productos o entregables). Esto quiere decir que todo aquello que no aporte valor, y no contribuya al objetivo del Área, hay que dejarlo caer, por mucho que cueste. Y también eso es decisión de la coordinación. Aún así, como en cualquier departamento de comunicación e incidencia, nunca sabes lo que puede ocurrir: un cambio de guión político, una ataque en redes sociales, una reunión sorpresa determinante que requiere una preparación exprés… Por tanto, hay que dejar espacio siempre para imprevistos, y saber reorganizar recursos. Esto ocurre a diario. Para que todo esto funcione, se necesita mucha coordinación, mucho trabajo en equipo y mucha rapidez de respuesta. Por tanto, siempre estoy disponible para atender bloqueos y dependencias de mis compañeros y compañeras, colgada al Teams, al teléfono o reunida. Los ratos en los que no hago esto, respondo correos e intento mantenerme al día leyendo sobre vivienda. El resto del tiempo, pienso en cómo mejorar procesos y posibles nuevas ideas o acciones comunicativas y de incidencia. También me ocupo de llevar al día la relación con proveedoras y proveedores y los presupuestos de los proyectos que lideramos desde el Área, y trato de inspirarme escuchando mucho y observando más.
¿Consideras que hay alguna habilidad indispensable a la hora de desarrollar tu labor?
Sobre todo, paciencia, adaptación y organización. En mi caso, el reto principal ha sido el de realizar un buen liderazgo. Comencé como técnica en el mismo Área y, casi dos años después, promocioné a un puesto intermedio. Por tanto, la parte operativa la tengo más controlada, porque la llevo desempeñando más tiempo. Sin embargo, liderar equipos es realmente complejo y requiere habilidades que he tenido que reforzar. La empatía y, por qué no, una actitud persistente, creo que las traía de serie. Pero cada persona es un mundo, y saber identificar potencialidades, trabajar la autoconfianza en otras personas y mantener su motivación, a veces son cuestiones complicadas. Pongo en valor, no obstante, que trabajar para una causa social tan necesaria nos ayuda a no perder la ilusión, porque sabemos que nuestro esfuerzo se traduce en el bienestar de otras personas que no han tenido tanta suerte y, además, tiene un impacto real. Creerte de verdad lo que haces en el ámbito profesional es una sensación indescriptible, y poder comunicarlo, es un verdadero regalo.
¿Se puede colaborar con la asociación o tenéis algún evento abierto al público?
Provivienda no hace captación de fondos como otras ONGs. Sin embargo, a cambio de una serie de beneficios o incentivos, puedes colaborar con la entidad ofreciendo tu vivienda en propiedad a un precio por debajo de mercado para el Programa de Bolsa de Vivienda de Alquiler Asequible; a través del voluntariado en diferentes proyectos; o a través de Lumvra: la primera Housing Association que opera a nivel estatal. Lumvra se basa en un modelo que ya funciona en Europa y une a personas propietarias, administraciones públicas y entidades sociales para ampliar el parque de vivienda social y asequible desde el no lucro, alejándose de fórmulas tradicionales más especulativas. Un modelo inmobiliario 100% social. Además, anualmente también celebramos algunos encuentros abiertos al público con voces expertas de primer nivel, destinados a reflexionar sobre la situación de la vivienda en España desde diferentes perspectivas.
¿Qué podemos hacer para contribuir a la divulgación y concienciación de los temas en los que trabajas?
En general, creo que la coherencia es imprescindible en todos los ámbitos de la vida. Además, solidarizarte y tomar conciencia social. Pero no solo en las grandes desgracias, sino como práctica diaria. En la medida de lo posible, creo que con pequeñas acciones cotidianas podemos contribuir a combatir la hostilidad y a construir una sociedad más justa. También reconocer nuestros privilegios, es un primer paso importante.
¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?
Como en la vida, sin duda de lo que más disfruto es de la gente. Poder compartir esfuerzos con personas tan increíbles es maravilloso. Cuento con el mejor equipo, con colaboraciones de confianza y con un entorno de grandes profesionales de los y las que seguir aprendiendo cada día. El contexto social en el que nos movemos es muy duro, pero yo tengo la inmensa fortuna de poder apoyarme en personas con una calidad profesional y humana indiscutibles. Además, poder incidir en las políticas para que las cosas cambien, o al menos, para que se escuchen otras realidades más cercanas al problema, es realmente interesante. Pensar y proponer alternativas reales y proyectos estratégicos de larga duración para el bien común, desde el sector que sea, es lo más bonito de este trabajo.
¿En qué medida te ha ayudado el Máster en Gestión Cultural a la hora de desenvolverte profesionalmente?
En resumen, el Máster te acerca a la vida profesional que hay ahí fuera. Si lo aprovechas bien, te puede preparar para las dinámicas y situaciones que luego vivirás. Además, te conecta con gente alucinante que serán compañeras y compañeros de profesión, y a la que te encontrarás en el camino. El profesorado es inmejorable, pero creo que el alumnado está al mismo nivel. La propuesta práctica y experimental del Máster, también te ayuda a simular lo que más tarde será tu vida laboral, en la cultura o en otro ámbito profesional. Todo esto, considero que al final te da seguridad y una serie de herramientas necesarias para tu desarrollo en el futuro.
¿Por qué recomendarías el Máster y qué consejos darías a los alumnos?
Por varias razones… El Máster te aporta una visión holística del funcionamiento de las instituciones y de la industria cultural, así como de sus diferentes ramas: derecho cultural, programación, cooperación y promoción, comunicación, etc. Además, te conecta con profesionales del sector que pueden abrirte muchas puertas. Y, por último, a pesar de la vorágine cultural, te ofrece estar al día y en constante actualidad. En suma, es una gran oportunidad.
A los actuales y futuros alumnos les aconsejaría, sobre todo, que aprovechen cada momento y que hagan todas las prácticas que puedan. El tiempo pasa volando y el Máster es una experiencia de las buenas. Que expriman cada conversación reveladora, cada aprendizaje y cada nuevo punto de vista que se encuentren. Y, por supuesto, que lo disfruten mucho.
¿Algún buen recuerdo que conserves del máster?
Como en cualquier vivencia académica, algunas profesoras y profesores marcan y dejan huella, pero creo que los mejores recuerdos que me llevo se encapsulan en los viajes. Las actividades del Máster son una experiencia en sí mismas, y más poder disfrutarlas tan intensamente siendo adultas.





