En esta ocasión charlamos con Celia Maldonado, alumni de la 16ª edición del Máster en Gestión Cultural, que nos escribe desde Nueva York entre ensayos de baile y reuniones en el Queen Sofía Spanish Institute, donde trabaja actualmente. Su trayectoria profesional es todo un ejemplo de cómo pudo combinar sus tres pasiones -la organización de empresas, la cultura y las artes escénicas- gracias a la gestión cultural. En esta entrevista, Celia nos cuenta cómo llegó a formar parte de una de las instituciones más destacadas en la promoción de la cultura hispana en Estados Unidos y cómo el Máster marcó un antes y un después en su carrera profesional.
¿Quién eres, cuál es tu formación y por qué decidiste estudiar el Máster en Gestión Cultural?
Tras estudiar Economía y Negocios Internacionales en la Universidad de Alcalá mientras desarrollaba mi carrera como bailarina profesional de Salsa, decidí que necesitaba una opción que uniese mi interés por la gestión y organización de empresas con mi pasión por la cultura y las artes escénicas. Encontré el Máster en Gestión Cultural y sentí que era el camino correcto pese a las grandes dudas que todo el mundo me planteaba sobre si ese camino me iba a dar oportunidades estables y sostenibles. Decidí seguir la intuición y realizar el máster que fue sin duda la elección adecuada.
¿Cómo llegaste al Queen Sofía Spanish Institute y cómo definirías la institución?
Llegué al Queen Sofía Spanish Institute tras trabajar en el Consulado de España en Nueva York con una beca MAEC-Cultura. Durante mi tiempo en el departamento de Cultura, tuve la oportunidad de conocer de cerca la red de instituciones dedicadas a la difusión de la cultura en español en la ciudad.
El Queen Sofía Spanish Institute, fundado en 1954 por un grupo de estadounidenses hispanófilos, es una institución sin fines políticos ni ánimo de lucro que busca fomentar el interés por la cultura, el arte, la historia, la lengua y la literatura de los países hispanohablantes en EE.UU. Se trata de una institución con un largo recorrido en la ciudad que empezó siendo en su momento una de las pocas que se dedicaban a la difusión de la cultura hispana. A lo largo de los años su enfoque ha ido cambiando desde una institución más social hasta una institución centrada en el desarrollo de programas educativos y culturales de referencia. Actualmente estamos expandiendo nuestro área de trabajo organizando programación en diferentes estados del país y en España.
¿En qué consiste tu trabajo en el Instituto?
Al ser una institución con un equipo pequeño, mi trabajo abarca múltiples funciones dentro de cada proyecto. Principalmente, trabajo en el desarrollo de programación educativa y cultural que visibiliza la contribución de los hispanohablantes en EE.UU.
Entre mis tareas se incluyen evaluar propuestas, identificar aliados estratégicos para amplificar su impacto y construir relaciones con diferentes instituciones. Una parte importante de mi trabajo consiste en entender el ecosistema cultural estadounidense conociendo a diferentes instituciones y su forma de trabajar, ya que nuestro público objetivo no es exclusivamente español o latino, sino principalmente estadounidense.
¿Qué tipo de proyectos realizáis?
Trabajamos en diversas áreas:
- Educación: Hemos desarrollado una programación enfocada en la influencia de España en la independencia de EE.UU., en preparación para el 250º aniversario del país que será en 2026. A través de la iniciativa America&Spain250, en colaboración con la mayor fundación de enseñanza de historia en EE.UU., hemos creado unidades didácticas, pósters, una app móvil y vídeos con historiadores, llegando a más de 32.000 escuelas en todo el país.
- Traducción: Organizamos el Premio de Traducción del Queen Sofía Spanish Institute, que reconoce la mejor obra traducida del español al inglés, y hemos lanzado becas para traductores emergentes.
- Artes escénicas: Trabajamos en la visibilización del teatro latino en Nueva York y colaboramos con la Academia de las Artes Escénicas de España en los Premios Talía, donde gestionamos el jurado de la categoría Mejor Producción Hispana de Autoría Contemporánea en Nueva York. También colaboramos en la organización de conciertos.
- Artes visuales: Organizamos visitas a exposiciones e intervenciones artísticas Recientemente, colaboramos en la instalación de tres esculturas en Park Avenue, una de las avenidas más prestigiosas para el arte público en EE.UU., con el arquitecto y profesor español Jorge Otero-Pailos.
¿Cuáles son las principales diferencias entre la gestión cultural en EE.UU. y Europa?
La mayor diferencia es la financiación. En EE.UU., la red pública de apoyo a la cultura es mucho más limitada que en Europa, por lo que el sector privado juega un papel fundamental. Existen grandes fundaciones como Mellon, Ford o Rockefeller, pero también hay una fuerte tradición de donaciones individuales. Esto se debe a los incentivos fiscales y en mi opinión a un aspecto cultural. En las escuelas los programas artísticos son muy valorados y los estudiantes están expuestos a las diferentes manifestaciones culturales de forma muy habitual.
Muchas organizaciones culturales financian parte de su actividad mediante grandes galas anuales, donde los asistentes compran entradas o mesas para apoyar la institución. Esta práctica fue un gran cambio para mí, ya que en Europa no es habitual. La organización de una gala lleva meses de preparación debido a que son eventos de perfil muy alto que suelen contar con figuras destacadas de la cultura que ayudan a recaudar fondos.
¿Cómo es tu día a día?
Empiezo mi día yendo a ensayar y entrenar con mi pareja de baile. Para mí, es la mejor forma de empezar el día con energía. Después me siento al ordenador y suelo revisar todos los emails y escribir mi lista de prioridades del día. Tengo días muy diferentes: unos más repletos de Zooms o visitas a espacios para próximos proyectos; otros días más centrados en investigación de documentación y fuentes para el desarrollo de proyectos educativos, otros días más operativos de resolver logísticas de eventos y otros días (confieso que mis favoritos) de coordinación del evento in-situ donde más disfruto viendo al público conectar con la propuesta que presentemos ese día. Disfruto mucho de tener un trabajo tan dinámico y que me permite tener varios proyectos muy diferentes a la vez, aunque a veces pueda ser un poco locura.
¿Qué habilidades consideras indispensables para tu trabajo?
Como gestores culturales, nuestro rol suele ser hacer de puente entre diversos intereses. Para ello, creo que una de las habilidades más importantes es tener la capacidad de entender las necesidades e intereses de diferentes equipos ya sea patrocinio, marketing, programación, relaciones institucionales o prensa. También creo que la empatía es importante especialmente cuando se trabaja con proyectos artísticos.
¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?
Me siento afortunada por trabajar en el ámbito cultural porque cada día tengo la oportunidad de aprender algo nuevo y conocer a personas muy apasionadas por sus proyectos. La parte que más disfruto suele ser el día del evento en sí, me encanta el trabajo en equipo que hay detrás de la producción de cada evento y ver como lo imaginado se hace realidad y el público lo disfruta.
¿En qué medida te ha ayudado el Máster en tu carrera profesional?
El Máster me permitió desarrollar habilidades clave como el trabajo en equipo con perfiles diversos y la capacidad de integrar múltiples perspectivas. También me proporcionó una base sólida en áreas fundamentales de la gestión cultural como el ámbito legal, financiero y museístico.
¿Qué consejo darías a quienes quieran trabajar en gestión cultural fuera de Europa?
EE.UU. puede ser complicado a nivel de visados, por lo que recomiendo tener siempre un portfolio actualizado con proyectos, cartas de recomendación y artículos de prensa. También es importante ser persistente al contactar instituciones; aunque tarden en responder, generalmente lo suelen contestar.
¿Por qué recomendarías el Máster?
Es una excelente forma de adquirir un conocimiento global sobre la gestión cultural desde un enfoque práctico, además de brindar la oportunidad de establecer una red de contactos que puede acompañarte durante toda tu carrera.
¿Qué consejo darías a los actuales y futuros alumnos?
Mantener la mente abierta a distintas disciplinas, aunque tengan una preferencia clara. Yo siempre me he inclinado por las artes escénicas, pero en los últimos años he disfrutado de proyectos culturales completamente distintos. ¡Ser curioso y buscar sinergias nos mantiene creativos!
¿Algún buen recuerdo del Máster?
Los momentos compartidos después de clase, cuando íbamos en grupo a ver espectáculos y exposiciones en Madrid gracias al maravilloso JOBO. Conocimos muchísimas salas e instituciones de todo Madrid y nos lo pasamos genial.



