Ignacio Prados: «Es importante estar familiarizado con cierto lenguaje jurídico y empresarial»

Del MGC a la Academia de Cine, “Nano” ha pasado por proyectos europeos, premios de alto nivel y, por supuesto, salas de cine

Prevenidos… ¡Acción! En esta ocasión hemos podido hablar con Ignacio Prados Ansede, aunque nos confiesa que todo el mundo le conoce más como Nano. Este coruñés licenciado en Comunicación Audiovisual, estudió en el MGC formando parte de la XVI edición. Durante esa época, Nano trabajaba como auxiliar de vuelo, viajando, viviendo y trabajando en multitud de lugares por todo el mundo. Gracias a esta experiencia, conoció todo tipo de iniciativas e instalaciones culturales que le acercaron al mundo de la gestión cultural. Reconoce que su visita a la Casa-Museo de Roald Dahl le encantó tanto que fue lo que le hizo dar el paso para estudiar el Máster.

Actualmente, nuestro alumni es Gestor de Datos en la Academia de Cine, tras haber realizado sus prácticas en la Fundación Academia de Cine. En el MGC disponemos de un módulo específico que abarca el ámbito cinematográfico. Ignacio forma parte de numerosos proyectos como los premios Goya o la gestión de la información de las candidaturas españolas a los Oscar. No obstante, su perfil también abarca cuestiones dentro del marco europeo. Desde el MGC hemos tenido la oportunidad de hablar con él y conocer cómo es su día a día:

¿De qué te encargas en tu departamento?

“Tiene numerosas funciones entre las que puedo destacar la gestión, modificación y custodia de los datos personales de los miembros de la institución, la gestión de las solicitudes de ingreso a la institución, la organización de procesos electorales internos y votaciones en colaboración con una figura notarial y la inscripción y supervisión de las producciones a los Premios Goya y al proceso de selección de los Premios Oscar. Aunque siempre surge algo nuevo completamente inesperado.

Por otro lado, cuando es necesario o porque saben que el tema me interesa especialmente, alguna vez modero encuentros en la sala de la Academia de Cine. Me hizo especial ilusión estar con Elvira Lindo y Roberto Gutiérrez celebrando los 25 años del estreno de Manolito Gafotas y poder compartir mi amor incondicional por ese niño de Carabanchel”. 

¿Cómo es trabajar en el marco de premios tan relevantes como los Goya o los Oscar?

“Es muy estresante. Son días intensos, con gran carga de trabajo, normalmente fuera de nuestro lugar habitual, y en los que hay que ser especialmente resolutivo. Es un evento enorme, no solo por lo que se ve en la tele, también por todo lo que lo rodea y la relevancia que tiene a nivel social. Entre las labores que gestiona el equipo del que formo parte están gestionar los accesos de gran parte de los invitados a los Premios Goya, la asignación de asientos o estar en el backstage de la gala custodiando sobres y estatuillas (y no, no sé los resultados antes de que lean el tarjetón en el escenario).

En cuanto a los Premios Oscar no tengo más relación que servir de intermediario entre la película que los miembros seleccionan y la Academia de Hollywood. Pero sin duda es divertido pensar que en Hollywood tienen mi correo como un contacto guardado”.

También eres responsable de mantener contactos europeos, ¿qué se trabaja desde esa perspectiva?

“El pasado mes de julio se fundó la Federación de Academias de Cine Europeo en Luxemburgo y tuve la responsabilidad de asistir en nombre de la Academia de Cine de España. Esta federación surge de la necesidad y el deseo de que las academias europeas tengan una voz común para hacerse oír en un ámbito tan complejo como el europeo y así defender los intereses de su cine. Además, se quiere impulsar la colaboración y el intercambio entre los distintos miembros.

Es ilusionante que la institución en la que trabajo confiara en mí para ello, ya que es una oportunidad muy interesante no solo a nivel profesional, también personal, al ver la industria cinematográfica desde tantas perspectivas diferentes”.

¿Qué habilidad es indispensable para desarrollar tu profesión?

“La paciencia y saber lidiar con la frustración. Me temo que es algo no únicamente vinculado a la industria cinematográfica, pero hay poca comprensión lectora, poco cuidado y mucha improvisación, lo que puede llevar a muchos errores y a muchas sorpresas. Además, saber manejarse en Excel es esencial, así como la capacidad de organizarse y otorgar prioridad a las distintas tareas que van surgiendo. La comunicación correcta y eficiente es prioritario, no solo por escrito, también en persona o por teléfono”.

¿Qué puntos debemos tener en cuenta dentro de la gestión de datos?

“La custodia de los datos de carácter personal es un aspecto que no se tiene muy en cuenta en la gestión cultural, pero es esencial con la legislación actual. Se han de adoptar protocolos y mecanismos que dejen poco hueco a errores que pueden ser dramáticos a muchos niveles para las instituciones. Las filtraciones pueden acabar en multas muy abultadas”.

¿Qué es lo que más disfrutas de trabajar en la Academia de Cine?

“Estar al tanto de las últimas tendencias cinematográficas, estar en contacto con profesionales muy interesantes y tener muchas anécdotas que contar”.

¿Por qué recomendaría estudiar el Máster a futuros profesionales del cine? ¿Qué te ha aportado la formación?

“Aunque es cierto que la industria cinematográfica no tenía especial protagonismo, por lo menos en mi edición, me ha ayudado a extrapolar prácticas de otros sectores y aplicarlas en mi trabajo. Además, es importante estar familiarizado con cierto lenguaje jurídico y empresarial del que yo estaba muy verde. Da una visión muy completa a la gestión cultural, tocando muchos ámbitos, sin dejar de lado lo jurídico y lo empresarial que son esenciales. No olvidar la oportunidad de conocer a tantos y tantas profesionales que destacan en su ámbito, es irrepetible, así como poder aprender de sus experiencias”.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por el MGC? ¿Algún consejo para nuestros actuales y futuros gestores?

“Además de los amigos que saqué y aún mantengo, recuerdo muy positivamente la buena disposición de los coordinadores de cada módulo. No siempre puede uno se encuentra tanta predisposición como la que tuvieron con cualquier duda que planteara mi equipo o yo mismo. Un consejo… que disfruten de los trabajos en equipo y que den rienda suelta a la ambición en ellos. Para los que sean de fuera de Madrid que aprovechen la oferta cultural de la ciudad”.

Ya por ir terminando, ¿alguna recomendación cultural que nos quieras hacer?

“¡Tres! El último disco de Biznaga, ¡Ahora!, porque es una rabiosa llamada a la acción política. El libro de relatos Ya casi no me acuerdo, escrito por Clara Morales y editado por Tránsito, que reflexiona sobre las memorias. Y que veáis al menos la primera mitad de Los jueves, milagro, de Berlanga, porque es probablemente lo mejor que ha hecho jamás el cine español”.

Únicamente con esta entrevista, somos cómplices del carisma que desprende Nano y la pasión que siente por su profesión. No deja de invitar al público a que vaya a las salas de cine y que visite la Academia de Cine, donde a través de su página web se pueden consultar las diferentes actividades que organizan como preestrenos, coloquios, presentaciones de libros… Sin duda, la próxima edición de los Goya nos acordaremos enormemente de él, sabiendo que está detrás de cámaras, desempeñando una función esencial que vio su germen en las paredes del MGC. ¡Corten!