EL PECAM EN ACCIÓN, INAUGURACIÓN CON LA FGSR Y OTRAS ALEGRÍAS.


Estimados amigos, una semana más os saludamos a lomos de la Actualidad cultural.

En esta ocasión los acontecimientos se han confabulado para plantear sustentar reflexiones sustanciosas en el ámbito de la #GestiónCultural. ¿Hasta qué punto el planteamiento de líneas estratégicas culturales implica el cambio de responsables? Como habrán anticipado, esta cuestión nos deviene del reciente conocimiento del reemplazo en la dirección del Centro Cultural Matadero Madrid, donde  Carlota Álvarez Basso sustituirá a Pablo Berástegui.

 

El navarro lleva cuatro años al frente del macro espacio cultural a la rivera del Manzanares; aterrizó en él arropado por su trabajo en Photoespaña y la Noche en Blanco de la mano de la por entonces responsable de cultural en el ayuntamiento capitalino,  Alicia Moreno. Carlota Álvarez Basso desembarca en Madrid de la mano de Fernando Villalonga con la gerencia de la Fundación Córdoba Ciudad Cultural como pasado reciente, y su formación como socióloga y experiencia en el MNCARS como aval.

 

No queremos dejar pasar la ocasión para recomendarte, si toda esta retaíla de nombres te resultan un tanto ajenos, que visites nuestro tablón de personalidades del mundo cultural el Pinterest.



Esta cuestión nos revaloriza el ya comentado modo de construcción del PECAM. Y precisamente, una de esas acciones referidas de discusión colectiva sobre políticas culturales en Madrid  tuvo lugar, bajo la organización de MediaLAB Prado,  en el mismo escenario de los hechos, el pasado viernes. El título concreto fue ¿De qué hablamos cuando hablamos de cultura? y la mesa de debate estuvo integrada por Fernando Broncano, Francisco Cruces y Remedios Zafra.





 

Sin abandonar, por así decirlo, la escena del crimen, nos topamos con un evento que no es sino el reflejo de que no todo son malas noticias para el  sector cultural. En este caso es la inauguración de la Casa del Lector, proyecto impulsado por la Fundación German Sánchez Ruipérez  y que tendrá como timonel al ex-ministro a César Antonio Molina.


 

Para finalizar, y para sumarnos a la alegría que todo reconocimiento de una carrera, desde un rincón u otro, dedicada a la cultura supone, queremos hacernos eco del Premio Nacional de Ilustración otorgado a el “El Roto”, y del  buen gusto de la Orden de las Artes y las Letras de Francia al incorporar a Alberto García-Alix a sus filas.